domingo, 7 de junio de 2009

viernes, 22 de mayo de 2009

lo mejor del vallenatos

hola como estan.....? bienvenidos a mi blog lo
mejor del vallenato......!!

EL VALLENATO Y SU HISTORIA

Lo que hoy se conoce como folclor Vallenato nació en las
sabanas, caminos y pueblos perdidos de la Costa Norte de Colombia.
Su
difusión se le debe en sus principios a los moradores de la región, que aún sin
tener una preparación académica de acordeón, aprendieron a amansarlo para
acompañar a los instrumentos de percusión que ya dominaban, y que les servía de
fondo y de acompañantes para exteriorizar todos los demonios que tenían dentro
en forma cantada, para entregar un recado, para dar una mala noticia o confesar
sus amores.
Dagoberto Puello afirma en su Historia del vallenato que “con
muy contadas excepciones, aprendieron a tocar (interpretar) el acordeón, pese a
desconocer en absoluto las notas del pentagrama musical. Su aprendizaje se hacía
por "oído" y practicaban a diario, bien en el cambuche (Rancho) de su huerta
(también la llaman rosa) o en el extenso patio de la casa en los pueblos”.
Francisco "El Hombre", cuyo verdadero nombre era Francisco Moscote, era un
“mensajero” que hacía la ruta entre los pueblos de las sabanas del Cesar y La
Guajira a lomo de burro, llevando las noticias y recados al pueblo donde
llegaba, que le entregaban en el pueblo que acababa de visitar. Llegaba al
centro del pueblo, en la plaza, y comenzaba a tocar su acordeón y a cantar las
noticias y las “razones” que le interesaban a la gente que al escuchar las notas
del acordeón de Moscote, salían corriendo para la plaza a ver si las noticias
cantadas traían alguna esperanza de algún familiar del que no tenían
noticias.
Cuenta la tradición que en una de su corredurías, Francisco Moscote
se encontró en el camino con el mismísimo Diablo, quien lo retó a tocar el
acordeón, a ver cual de los dos lo hacía mejor, la leyenda dice que Moscote le
ganó al Diablo tocándole el “Credo” al revés, y como la contienda fue debajo de
una palmera, ésta quedó chamuscada cuando el Diablo se fue vencido y mal
geniado. Debido a todo lo anterior, se asigna a Francisco Moscote como el
precursor de la música vallenata.
El acordeón encontró buena acogida en las
clases populares donde se convirtió en pieza fundamental para las parrandas.
Naciendo entonces ritmos que el pueblo bailaba acompañados por la música de
acordeón, como el chandé, el pajarito, la colita y otros más. Otros ritmos que
en las sabanas de Bolívar y Sucre se interpretaron con este instrumento sonoro,
fueron El porro y la Cumbia.
Las canciones que se escuchaban en esa época,
eran interpretadas con guitarras, y maracas. Tal vez parodiando a las grandes
agrupaciones musicales de las Antillas, que eran aceptadas a gran escala en
todas las clases sociales. Pero cuando el acordeón entró a reemplazar a la
guitarra o a acompañarla, se consiguió una tonalidad musical que fue aceptada
por un grueso número de pobladores.
Las agrupaciones que nacían se
caracterizaban porque el acordeonero era el mismo cantante y se hacia acompañar
de una caja y una guacharaca. La primera que es un tambor pequeño con cuerpo de
madera tallado en su interior y con un parche que para entonces era de cuero,
primordialmente de "Cuero é Chivo"; algunos cajeros utilizaron Cuero de Perro,
siempre buscando una mejor sonoridad. Hoy en día La Caja posee un cuerpo bien
moldeado y su parche es especial, se utiliza el plástico. La guacharaca se hace
de una mata (arbusto) que se conoce con el nombre de "lata de púas". Se corta un
trozo de unos treinta a cuarenta centímetros y se le saca el centro del tallo
que es blando, quedando como una canal. En su "lomo" se tallan varias ranuras,
que al ser frotadas con un trinche especial de metal, produce su sonido
característico. En la actualidad ha sido reemplazado por los de metal, siempre
buscando un mejor sonido, pero en el Festival Vallenato se exige el de madera.
Su nombre proviene de un ave que en la Costa Atlántica, canta en las serranías y
que es "ave de buen agüero" para los campesinos, su canto se asemeja un poco al
sonido de ésta. Es el único instrumento autóctono con que cuenta la música de
acordeón, ya que los otros son foráneos: El acordeón es de origen Alemán y la
caja de origen Africano.
La historia narra que cuando la plena bonanza de la
Zona Bananera en el Departamento (provincia) de Magdalena, allí se reunían los
jornaleros de todas la regiones a trabajar con la Compañía Frutera de Sevilla
como cortadores, labradores y transportadores del banano de exportación. En los
campamentos nacían nuevas amistades, la primera pregunta que le hacía a quien se
acababa de conocer era: “y usted de donde es compa”..?. La respuesta era de
acuerdo a la región de procedencia. Yo soy Bolivarense, yo soy Guajiro… Yo soy
nato del valle...Esta última era utilizada por los oriundos de Valledupar,
quienes querían decir que eran nativos del Valle. La descomposición de esta
frase dio origen al termino "VALLENATO", que luego fue adaptado a la música de
acordeón de aquella región. Empezaron algunos conjuntos a utilizar el término.
Pero el termino Vallenato también era despectivo. Se les aplicaba a aquellas
personas que tenían manchas blancas en su piel (vitiligo) y se consideraba una
enfermedad de la clase baja.
Uno de los escenarios donde empezó a codearse el
vallenato con la música que escuchaba y bailaba la burguesía -valses, mazurcas,
canciones napolitanas- fue en el de las colitas. Era este el nombre que recibían
las «colas» o finales de fiesta de la clase adinerada: bodas, bautizos,
cumpleaños, festejos religiosos... Durante el sarao, mientras los señores se
divertían con la música europea que interpretaba una precaria orquesta
provinciana.
Algunos investigadores, como el expresiente López Michelsen,
afirman que estos remates de fiesta fueron el pabellón de maternidad del
vallenato, pues combinaron ritmos europeos y nativos: entre ambos dieron a luz
los aires vallenatos. “Las colitas son el ancestro directo del vallenato
moderno”, afirma el expresidente colombiano.

parranda en el cafetal

lo mejor del vallenato

EL VALLENATO Y SU HISTORIA
Lo que hoy se conoce como folclor Vallenato nació en las sabanas, caminos y pueblos perdidos de la Costa Norte de Colombia